Hombre & Mujer
Pastel campesino, una delicia diferente que te encantará
Los pasteles y empanadas preparados con guisos diversos que se vierten en una base de masa quebrada; resultan siempre una opción espléndida para desayunos y cenas. Hoy te presentamos el pastel campesino, exquisito y elegante.
Este pastel es perfecto cortado en trozos pequeños para pasapalo y resulta un plato muy adecuado; para picar en reuniones y fiestas.
Los pasteles salados tienen mucha receptividad en nuestra Venezuela, solo basta visitar cualquier panadería; café para encontrar estas combinaciones de masa a base de harina de trigo y guisos, que suelen presentarse horneados.
El origen de estos pasteles es europeo sin duda; no es de extrañar que nos agraden porque tienen mucho tiempo con nosotros; desde la colonización hasta nuestros días muchos pasteles ha habido.
Los más famosos se hacen a base de acelgas y ricota; el “lorraine” que es un “quiché” se hace a base de huevos, jamón y queso gruyere, con espinacas, con pollo ó carne, sin duda un platillo delicioso.
El pastel campesino, se hace a base de carnes y acelgas; queda delicioso, y a cualquier hora puede resultar un plato muy completo, pues incluye, carbohidratos, grasas y proteínas en sus ingredientes.
Ingredientes pastel campesino
Para la masa
- 400 g de harina
- 200 g de mantequilla
- 2 huevos
- Un punto sal
Relleno
- 3 cebollas
- 4 hojas de acelgas (solo la parte verde)
- Un diente de ajo
- Perejil picado
- 300 g de carne de salchicha
- 200 g de carne molida
- Una pizca de tomillo
- 50 g de mantequilla
- Un huevo
- 2 cdas de crema de leche
- Sal y pimienta
Preparación
Preparar la masa de la siguiente formando una corona y añadiendo en el centro la mantequilla; en trozos y bien fría, los huevos y la sal, amasar bien y cuando la pasta esté lisa hacer una pelota y dejarla reposar.
Aparte corte las cebollas en julianas finas y saltéelas en mantequilla derretida a fuego alto; cuando estén blandas y estén a punto de tomar color añada la carne de salchicha de su preferencia y la carne molida.
Sofreír y añadir después las hojas de acelgas finamente picadas; el ajo y el perejil picado.
Sofreír hasta que las acelgas queden desechas; removiendo con una cuchara de madera.
Retirar la sartén del fuego y ligarlo todo con la crema de leche y el huevo; previamente mezclados y batidos. Salpimentar al gusto.
Untar con mantequilla un molde redondo y reservar, estirar ¾ partes de la masa y forrar el molde; pinche el fondo con un tenedor, añada el guiso.
Estire la otra parte de la masa y tape el pastel y pegue todos los bordes; pinte el pastel con un huevo batido con un poquito de agua, lleve al horno a 350º por 30 minutos, una vez dorado, retire y deje enfriar un poco antes de cortar. Buen provecho es hora de comer un delicioso pastel campesino.
ACN/Venezuela Tuya
No dejes de leer: ¡Inicia la semana saludablemente! Coliflor con tocineta y queso parmesano
Infórmate al instante únete a nuestro canal de Telegram NoticiasACN
Hombre & Mujer
Los mejores finales de sprint en la historia del patinaje de velocidad
En el patinaje de velocidad sobre hielo, los finales de sprint tienen una tensión especial porque todo se decide en distancias muy cortas. En 500 metros, una carrera puede durar 34, 35 o 36 segundos, y una diferencia de 0,01 puede separar el oro de la plata. En 1.000 metros hay algo más de margen táctico, pero el final sigue siendo una pelea entre potencia, curva y resistencia al ácido láctico. Por eso los mejores cierres de la historia no se recuerdan solo por el tiempo, sino por la forma en que el patinador sostuvo la velocidad cuando el cuerpo ya pedía romperse. Para quienes observan salidas, curvas y remates finales en el hielo, 1xBet Guatemala permite seguir eventos con opciones deportivas claras.
Uno de los finales más brutales fue el de PyeongChang 2018 en 500 metros masculino, cuando Håvard Lorentzen ganó con 34,41 y superó a Cha Min-kyu por solo 0,01. En Salt Lake City 2002, Gerard van Velde firmó un 1:07,18 en 1.000 metros, una carrera que cambió su carrera porque llegó con una vuelta final extraordinaria. En Nagano 1998, Hiroyasu Shimizu convirtió el 500 metros en una demostración de salida, frecuencia y control de curva ante una presión enorme. En el 500 femenino, Nao Kodaira también dejó una referencia moderna con su 36,94 olímpico en 2018. Si te interesan pruebas donde un cierre explosivo cambia toda la clasificación, Guatemala 1xBet ayuda a usar esa lectura antes de apostar.
Qué hace inolvidable un final de sprint
Un sprint de patinaje no se gana solo en los primeros 100 metros. La salida importa muchísimo, pero el último tramo revela quién puede mantener la técnica cuando las piernas ya pierden frescura. En 500 metros, el patinador necesita arrancada explosiva, primera curva limpia y una recta final sin levantar demasiado el tronco. En 1.000 metros, además, debe guardar suficiente energía para no perder medio segundo en la última vuelta.
Algunos finales que explican muy bien esa grandeza son:
- Håvard Lorentzen en 2018, oro olímpico en 500 m con 34,41.
- Cha Min-kyu en 2018, plata a solo 0,01 del oro.
- Gerard van Velde en 2002, 1:07,18 en 1.000 m con cierre histórico.
- Hiroyasu Shimizu en 1998, dominio de salida y velocidad en 500 m.
- Nao Kodaira en 2018, 36,94 olímpico en 500 m femenino.
- Jeremy Wotherspoon, referencia de potencia y frecuencia en sprints mundiales.
Lo fascinante de estos finales es que el margen visual casi desaparece. Desde la grada, 0,01 parece nada; en la pista, puede ser una cuchilla mejor colocada, una curva menos abierta o una extensión final más limpia. En 500 metros, un patinador puede perder la carrera por abrirse 20 centímetros en la última curva. En 1.000 metros, puede perderla por entrar demasiado fuerte y pagar 0,30 en los últimos 200 metros.


