Opinión
Sin percepción del Estado de Derecho
Sin percepción del Estado de Derecho: Por José Luis Centeno S.-Sin muchos tecnicismos, la percepción en la calle, desde hace un buen tiempo, es que no hay Estado de Derecho, lo dicho por la ONU, aunque de suma importancia, no es nada nuevo, eso sí, confirma la percepción del ciudadano común, cuya inconformidad con la situación país radica en la ausencia indignante del Estado de Derecho. Ya lo sabíamos, a causa de la diáspora que no se detiene, la corrupción estructural, inseguridad, violencia, carestía, hiperinflación, el deplorable estado del sistema de salud, falta de justicia, pero se vuelve a comprobar en el Informe de la ONU sobre Venezuela.
Para quien desee argumentos jurídicos lea el contundente comunicado de Académicos de derecho: La ausencia del Estado de Derecho en Venezuela http://bit.ly/fB8SZK, del todo vigente; la presente entrega es un moderado análisis de reacciones del ciudadano de a pie ante la ausencia de instituciones que afiancen el Estado de Derecho, siendo la ONU, así como la OEA y la UE, las únicas fuentes de confianza y certidumbre que existirían hoy en el país al considerar las circunstancias que amparan los desafueros del régimen, empeñado, como está, en seguir violando la voluntad soberana de los ciudadanos.
Se habla de ausencia absoluta de democracia y justicia, es fácil entenderlo viendo una madre esperar por más de 9 horas el cadáver de su hijo sabiendo que el Estado es responsable, sintiendo la ausencia de quienes murieron hace un año en las protestas, sabiendo de ejecuciones extrajudiciales y represión criminal sin responsables, conociendo detenciones arbitrarias, encarcelamientos indefinidos, torturas y, ahora, desapariciones, por motivos políticos; ayuda a una mayor comprensión el hecho de la sumisión de poderes públicos a la espuria ANC y la existencia de demasiados eufemismos en la oposición para evitar reconocer el carácter dictatorial del régimen y, por ende, la ausencia del Estado de Derecho.
La sed de venganza, llevándose por delante a inocentes con su odio demencial y su falta de respeto a la ley, nos conducen a un inventario completo de violaciones a la dignidad humana y a los derechos humanos, por prevalencia de la impunidad. Porque no hay costos despunta el terrorismo de Estado, el abuso de autoridad, con secuelas trágicas también en la economía, salud y alimentación, floreciendo la desnutrición infantil y hambruna aparejada a la “manipulación, con fines electorales, de la distribución de alimentos”, aunado a la falta de estatura moral por aplicar el poder que les fue conferido en un contexto del crimen organizado internacional.
En la calle, la situación dominante rebasa la simple ausencia de un Estado de Derecho, no se ve la salida, la sociedad civil luce a la deriva. Si los ciudadanos seguimos sin organización, jugando al que más le rinda, continuaremos siendo altamente vulnerables en un ambiente de ausencia de Estado de Derecho. Existiendo sólidas razones para considerar una mayor implicación de la Corte Penal Internacional en esta materia, pese a las dudas suscitadas por la Fiscal Fatou Ben Souda, la sociedad civil, como un todo, puede restablecer el Estado de Derecho en el marco de la solidaridad internacional.
[email protected] – @jolcesal
No deje de leer: La Junta Patriótica y la CIPV solicitan a la OEA Intervención internacional
Opinión
Activos en el Activismo: El motor de la transición ciudadana en Venezuela
Por: Luis Junior Vivas
Valencia, junio de 2026
El activismo político no es una fuerza estática ni un simple registro de reclamos en papel; es el tejido vivo de la historia democrática. A lo largo de los siglos, los grandes giros de la humanidad —desde las sufragistas británicas hasta el movimiento por los derechos civiles de Martin Luther King— no nacieron en los despachos institucionales, sino en las calles, impulsados por ciudadanos comunes decididos a desafiar el statu quo.
En Venezuela, esta herencia es profunda. La identidad republicana del país se forjó bajo el fuego de un activismo civil y militar que rompió las cadenas coloniales, y se redefinió en el siglo XX con la Generación del 28, aquellos estudiantes que plantaron cara a la dictadura gomecista y sembraron las semillas de la era democrática. Hoy, esa necesidad de participación vuelve a ser el epicentro de la realidad nacional.
En el panorama contemporáneo, la figura de María Corina Machado ha redefinido el concepto de activismo en Venezuela. Su propuesta, enmarcada en un liberalismo popular y un férreo compromiso libertario, transformó la tradicional forma de hacer política en el país.
Machado ha demostrado que el activismo no se limita a las dinámicas de los partidos tradicionales; se trata de una lucha ética, de resistencia y de organización de base. Desafiando inhabilitaciones, bloqueos de carreteras y persecución, su presencia en cada rincón del territorio nacional y fuera de el ,despertó una fuerza ciudadana que parecía dormida, convirtiendo la causa de la libertad venezolana en un movimiento civil sin precedentes en la historia reciente de la región.
»Activos en el Activismo»: El eco que nace en Carabobo
Es precisamente en este contexto de movilización permanente donde nacen las ideas que guían la acción. Desde la Coordinación Regional de Activismo de Vente Carabobo, se acuñó una frase que hoy resuena como un mantra para miles de ciudadanos: «Activos en el Activismo».
Más que un eslogan de campaña, este término nació en tierras carabobeñas como un llamado a la acción consciente y permanente. Significa entender que la libertad no se espera pasivamente, sino que se construye a diario a través de la formación, la movilizació y la presencia en las comunidades. El estado Carabobo, históricamente vinculado a las gestas libertarias del país, vuelve a ponerse a la vanguardia conceptual de la resistencia civil con esta premisa.
El activismo venezolano se encuentra hoy en su encrucijada más crítica y determinante. En el marco de una compleja transición política, el objetivo inmediato está firmemente trazado: confluir y presionar por un proceso electoral presidencial con plenas garantías democráticas.
Los desafíos para quienes nos mantenemos «Activos en el Activismo» son monumentales:
Organización y defensa del voto: Estructurar y seguir fortaleciendo redes ciudadanas capaces de movilizar a millones de electores y cuidar cada sufragio en condiciones adversas en un inevitable proceso electoral que más temprano que tarde se realizará en nuestro país.
Vencer la censura: Convertir a cada ciudadano en un canal de información veraz ante el bloqueo de los medios de comunicación tradicionales, la persecusión y el amedrentamiento que aunque ha disminuido aún persiste por parte de las fuerzas del régimen.
Mantener la ruta pacífica y constitucional: Resistir las provocaciones que buscan desmovilizar a la población, manteniendo el foco en la vía electoral como el mecanismo legítimo para el cambio.
El camino hacia la transición presidencial no será sencillo, pero la historia demuestra que cuando una sociedad civil se organiza bajo un propósito claro, no hay estructura que pueda detenerla. El activismo en Venezuela ha dejado de ser una opción; hoy es el deber ciudadano que define el futuro de la República.
Abg. Luis Junior Vivas
Coordinador Regional de Activismo
Vente Carabobo
-
Economía17 horas agoPrecio del dólar del 3 de junio se acerca a 559 bolívares
-
Deportes17 horas agoJeremías Sánchez busca ayuda para representar a Venezuela en Futsal Cup de España
-
Deportes12 horas agoListas al Mundial 2026 dio a conocer la FIFA
-
Internacional9 horas agoMaximiliano José Herde, venezolano en Chile necesita ayuda urgente para tratamiento de cáncer de colon


