Espectáculos

Natalia Jiménez regresó con fuerza al Poliedro y conquistó Caracas en una noche inolvidable

Published

en

Compartir

 

La noche del sábado 28 de febrero, el Poliedro de Caracas volvió a vibrar como en sus mejores tiempos gracias a la poderosa, emotiva y profundamente humana presentación de Natalia Jiménez, quien ofreció un concierto cargado de lágrimas, homenajes y una conexión absoluta con el público venezolano.

El ambiente dentro del recinto acompañó la experiencia: el aire acondicionado funcionó de manera óptima y los baños, suficientes y en buen estado, contribuyeron a una jornada cómoda para los asistentes.

Una versión más fluida, clara y con tono periodístico podría quedar así:

La salida vehicular se desarrolló de manera organizada, aunque, como suele ocurrir en eventos de gran afluencia, tomó cerca de media hora completar el despeje.

El estacionamiento tuvo un costo de 4.500 bolívares, $10.78 dólares a BCV.

A las 9:20 p. m., las pantallas del Poliedro dieron paso al video de bienvenida que anunciaba la llegada de la española.

Desde el primer segundo, la energía fue avasallante. Natalia abrió con un homenaje al ícono mexicano José José, interpretando El triste, y de inmediato lanzó una advertencia que terminó cumpliéndose:

“¡Prepárense para cantar, los voy a dejar a todos roncos!”

Homenajes, lágrimas y flores

La cantante continuó con Gavilán o paloma y Si no te hubieras ido, de Marco Antonio Solís, temas que desataron la nostalgia colectiva. En varios momentos, Natalia se quebró en llanto, agradeciendo la fuerza del público venezolano “aquí y en cualquier parte del mundo”.

Entre canción y canción, repartió flores a los asistentes.

Luego vinieron éxitos como:

  • Tan solo tú (de Franco de Vita)
  • Mi perdición
  • Recuérdame
  • Que te quería

A las 10:04 p. m., vestida de negro, interpretó Creo en ti, uno de los momentos más coreados del concierto.

Boleros, mariachis y cambios de vestuario

La velada tomó un giro romántico con boleros como Sabor a mí y Perfume de gardenias, que Natalia interpretó con la elegancia clásica que la caracteriza.

A las 10:55 p. m., el escenario se llenó de tradición mexicana cuando diez mariachis se unieron a ella para una de las secciones más celebradas del show.

Este momento coincidió con su tercer cambio de vestuario, cada uno más vistoso que el anterior.

Un recuerdo que aún duele: Yeison Jiménez

Uno de los instantes más sensibles de la noche llegó cuando Natalia confesó que todavía le cuesta cantar el tema que grabó junto al artista colombiano Yeison Jiménez, fallecido en enero.

Aun así, anunció que desde ahora incluirá la canción en su gira como homenaje permanente.

A las 11:42 p. m., Natalia Jiménez se despidió con Caray, de Juan Gabriel, encendiendo por última vez la euforia del Poliedro, en una noche en la que la música y la emoción hicieron que la experiencia fuera especialmente grata para todos.

El público que asistió al concierto también aportó una estampa inolvidable a la noche.

Muchas de las presentes —en su mayoría mujeres— llegaron con vestidos estampados de flores, accesorios florales en el cabello, pulseras artesanales o pequeños ramilletes que sostenían con orgullo.

Entre los asistentes también destacaron quienes viajaron desde el interior del país para ver a la española.

 

 

 

Te invitamos a leer

“Juicy”: el nuevo tema de Lenny Tavárez que celebra el deseo

Infórmate al instante únete a nuestros canales 

WhatsApp ACN – Telegram NoticiasACN – Instagram acn.web – TikTok _agenciacn – X agenciacn

Lo más leído

Salir de la versión móvil