El dirigente sindical y expreso político Daniel Romero acudió a la sede de la Cancillería de Venezuela para solicitar formalmente que los gobiernos de Venezuela y Brasil activen un mecanismo de mediación diplomática que le permita traer de vuelta al país a sus hijos.
Durante su presencia en las oficinas gubernamentales, Romero denunció que las instituciones continúan imponiendo obstáculos bajo el argumento de un proceso de conversación que, hasta ahora, no ha derivado en resoluciones tangibles.
Caso de vulnerabilidad
La situación involucra a dos menores que se encuentran en Brasil bajo un esquema de tutela que el padre califica de vulnerable. Romero señaló que el Estado le ha negado la posibilidad de ejercer su protección directa, condición que se agravó durante el tiempo en que estuvo privado de libertad por razones políticas.
El activista cuestionó que las gestiones de las cancillerías de ambos países se hayan limitado a canales de diálogo dilatados, sin concretar soluciones efectivas que modifiquen el estatus legal de los niños en el exterior.
Urgencia de un protocolo transparente
«Las conversaciones bilaterales contrastan con la urgencia del caso y la necesidad de establecer un protocolo transparente de restitución de derechos filiales», expresó.
Ante el estancamiento burocrático y administrativo, Romero reiteró su llamado a las instituciones competentes para que modifiquen su postura frente a las demandas de reunificación familiar.
«No pido privilegios, pido lo que cualquier padre haría. Exijo que las cancillerías de Venezuela y Brasil actúen ya y me permitan reunirme con mis hijos», enfatizó.