Economía
Continúa caída del bolívar al perder fuerza en primer trimestre
Continúa caída del bolívar al perder fuerza y se deprecia 57.2% en primer trimestre de 2026.
Un campo de pruebas. Justo eso es lo que ha representado el primer trimestre de 2026 para la política monetaria de «anclaje» del Ejecutivo venezolano.
Mientras las vitrinas comerciales de Caracas y de ciudades en el interior del país celebran un repunte en el consumo, en las salas de tesorería la mirada está puesta en la velocidad con la que se deprecia el bolívar.
La moneda pasó de 301,37 bolívares por dólar el 2 de enero a 473,87 bolívares por dólar el 31 de marzo. En términos porcentuales, la devaluación es de 57.2%.
Continúa caída del bolívar al perder fuerza…
Más allá de la pérdida de valor, lo que llama la atención es que el bolívar cedió terreno, pero siempre bajo un guion estrictamente vigilado por el Banco Central de Venezuela (BCV).
La estrategia del BCV ha sido la de actuar como dique de contención, mediante intervenciones semanales que han promediado los 100 millones de dólares.
Con esa práctica, el ente emisor logró evitar los saltos abruptos de otros tiempos, pero no eliminó la brecha cambiaria ni contuvo la caída de la moneda local.
En los primeros 90 días de 2026, la paridad del bolívar frente al dólar osciló entre 5% y 8%. Aunque manejable, el margen generó distorsiones, sobre todo en los costos de reposición de los comerciantes.
El petróleo: Pulmón cambiario
La gran diferencia de este 2026 respecto a ejercicios anteriores es el flujo de caja.
Con las licencias petroleras operando a plena capacidad y una producción que se estabiliza al alza, el Estado cuenta con un flujo de divisas más robusto.
Sólo en marzo, la factura petrolera aportó el oxígeno necesario para que el BCV no tuviera que quemar reservas internacionales de manera alarmante.
Sin embargo, este flujo es un arma de doble filo: a mayor ingreso, mayor presión por incrementar el gasto público, en un año de transiciones políticas y promesas de recuperación salarial.
¿Qué esperar para el segundo trimestre?
La «resaca» de Semana Santa dejará una economía con mayor liquidez en la calle, lo que tradicionalmente presiona el tipo de cambio en abril.
El reto del BCV será drenar ese excedente de bolívares, sin asfixiar el incipiente crédito bancario que las empresas demandan para seguir operando.
Si el precio del crudo se mantiene por encima de los niveles actuales y la disciplina fiscal no se desborda, el bolívar podría mantener un deslizamiento controlado.
No obstante, en la economía venezolana de 2026, la estabilidad no es un estado permanente, sino una construcción diaria que depende, literalmente, de cuántos dólares ponga el Estado sobre la mesa cada lunes por la mañana.
ACN/MAS/descifrado.com
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