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Pablo Aure: Incertidumbre o coherencia

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Pablo Aure: Incertidumbre o coherencia @pabloaure

Este 2018 nos ofrece dos opciones: o nos mantenemos bajo el manto oscuro de la incertidumbre o asumimos el reto de ser coherentes, y en consecuencia tomar las decisiones correctas. Desde hace varios años hemos venido escribiendo sobre el acontecer político venezolano. No lo hacemos con el propósito de complacer peticiones, ni mucho menos para congraciarnos con determinados sectores políticos, sean opositores, oficialistas o indiferentes. Escribir para el público, les confieso, representa riesgos, tanto por el escrutinio de nuestros lectores, como por la intolerancia de la satrapía gobernante.

El riesgo con los lectores es interesante asumirlo porque hay un justo y sabio juez -que es el tiempo- encargado de dictar sentencia. Durante esta locura que se empeñan en llamar Socialismo del siglo XXI” he sido sentenciado muchas veces por ese juez. En todo caso siempre es preferible la sinceridad.

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No pretendo hacer ver aquella expresión chocante: se los dije”, solo invoco el sentido común para tratar de unirnos más en los propósitos y apartarnos de las posturas caprichosas o lo que es peor, negociadas con el barniz y el despliegue publicitario de una cacareada unidad que es inexistente y que lamentablemente la han utilizado como chantaje para encallejonar a los ciudadanos de buena fe por un camino que nunca conducirá a hacia libertad. 

En cuanto a la satrapía, les digo que de ella si he recibido condenas –y muchas veces-, me ha perseguido y todavía me mantiene expedientes fabricados en el burdel de la infamia para cuando lo considere intentar depositarme en el calabozo del honor. ¡Si del honor! porque quien está tras las rejas por luchar por ideales libertarios no puede sentirse de otra manera sino honrado. Desde luego, no solo es preferible, sino indispensable sobre todas las cosas, combatir fuera de los calabozos, y en esto debo ser enfático: no importa si hay que hacerlo desde la clandestinidad porque para los esbirros del régimen también es un honor exhibir enjaulados a los disidentes.

Si te portas bien tendrás comida.-

Llegó el 2018 con innumerables focos de protestas. El año pasado fue despedido por el enojo ante las promesas incumplidas de perniles, cajas clap” y tickeras.

Este año que recién comienza debe haber no solo cautela sino sentido común para involucrarse en las protestas que habrá en número y en lugares insospechables. No hay que ser un experto para afirmarlo: hay mucha hambre y creo que todavía no hemos llegado al llegadero, no hemos visto llaga sino peladura”.

El régimen consciente de esa situación, a como dé lugar manipulará el empobrecimiento extremo de la gente, la hiperinflación y la escasez hasta más no poder. Jamás reconocerá su responsabilidad en esta maldad inducida. Porque este estado calamitoso en el que se ha convertido Venezuela ha sido promovido por un sistema cuyo objetivo principal, además de robar y traficar, es sumir en la pobreza a toda la población para hacerla dependiente del tirano. El hambre es un mecanismo de control. Por eso el carnet de la patria y las cajas clap para los censados.  Si te portas bien tendrás comida”

 Saquear no es protestar.-

Muchos pudiéramos pensar que el hambre lo justifica todo, por esa razón a quien le toca la puerta con intención de quedarse, es capaz de hacer lo que sea para espantarla. He visto a algunos supuestos opositores involucrarse en acciones planificadas por el régimen para sacarle provecho a las perversas regulaciones de los precios. El domingo 7 de enero los automercados Plaza y Central Madeirense de Valencia sufrieron la embestida de la tiranía, y “escuálidos vivarachos” participaron también en el delito. Que desgracia cuando hay que combatir una tiranía y grupos de personas irracionales que dicen ser demócratas, a estos, no les pasa por la cabeza que los saqueos siempre se voltean contra los ciudadanos porque el régimen toma mayor control de la calle y logrando avivar uno de sus principales objetivos: el hambre.  

Robar o saquear -que es lo mismo- es lo primero que se le ocurriría a alguien que solo quiere comer hoy sin pensar en mañana. Podrás tener comida para algunos días pero luego volverás a sentir necesidad de alimentarte, y entonces no podrás saquear porque ese negocio al cual fuiste ya lo quebraste.

En estas acciones vandálicas de comienzo de año ha estado involucrado hasta los tuétanos el régimen quien utiliza el SUNDDE como agente instigador. El modus operandi es alevoso y criminal. Le informa a un grupo de oficialistas que en determinado establecimiento se efectuará un operativo, luego, trasladan a los “saqueadores” al negocio, quienes comienzan a llenar sus carritos con mercancía, en eso se presentan los justicieros” hamponiles del SUNDDE y obliga a los gerentes a bajar el precio de la mercancía para que sean vendidos a precio justo”, en ese momento se produce la desbandada, la locura, todos los productos a precio de hace más de un año lo que lógicamente ocasiona una gran pérdida al establecimiento condenándolos al cierre, lo que implica que sus trabajadores quedarán desempleados.

No  caer en peines.-

También se han producido y seguirán apareciendo ciertas protestas focalizadas y estimuladas por el régimen, para que sean fácilmente controladas. ¿A ustedes no les ha parecido extraño que quienes aparecen hablando en las protestas ilógicamente son “maduristas” y le echan la culpa a algún funcionario de poca monta? Bueno la respuesta es sencilla: apartar de cualquier responsabilidad a Nicolás Maduro y a su caterva de colaboradores causantes de esta tragedia por la cual estamos atravesando que ejecutan al pie de la letra la receta hambreadora, para mantener ocupado a los ciudadanos buscando comida.

Culpable es el régimen.-

Cualquier acción debe estar dirigida contra el régimen. No hay comida por el régimen, no hay medicina por culpa del régimen, el régimen nos quiere controlar todo y por eso tampoco hay dinero en efectivo. Con los militares no hay que meterse, porque solo es su cúpula la que está en el juego macabro de la sumisión popular. Ellos ricos en dólares y en euros, pero el resto de la institución castrense pasando las de Caín porque tampoco tienen sus necesidades básicas  cubiertas. Un ejemplo, si algún soldado se enferma, inmediatamente le dan la baja porque no tienen seguro que cubra los gastos de su enfermedad.

El desenlace está en ti.-

Que paslo que tenga que pasar, pero sépanlo: nada ocurrirá mientras no impulsemos la protesta pacífica, y esta debe darse de manera organizada y coordinada. Recuerden: jamás confrontar a las fuerzas públicas.

Al final deberá existir no solo un pronunciamiento sino la ejecución del restablecimiento del Estado de derecho en el país, con el apoyo militar y de organismos internacionales. Los civiles solos jamás lo lograremos, porque el régimen se sustenta a través de la fuerza bruta que le imprime la cúpula militar, grupos irregulares armados, incluidas las bandas fuertemente armadas de organizaciones delincuenciales internacionales. El 2018 debe ser el año de la coherencia, de la perseverancia y del coraje. Que nadie se equivoque en el lugar donde estamos parados. Estamos viviendo momentos difíciles y todo parece indicar que se profundizarán. Mientras más conscientes estemos de eso más cerca estaremos de la solución.

Esto no será eterno, pero hay que enfrentarlo con decisión y sin ambages. No caigan en la trampa de las elecciones, eso es alargar la agonía. Las tiranías no salen por votos.

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Champán Oro

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Champán Oro: Por Josué D. Fernández.- Una señal del final que se acerca para cualquier cosa, es la comprobación de la ruptura gradual de la secuencia que traían, con aceleración acentuada, descubriendo a su vez el tesoro que se mantuvo oculto en principio.  A veces trágico, pruebas del aparente desenlace de  la calamidad que padece Venezuela encerraría la explotación a muerte, epidemias, violencia y represión militar en el llamado “Arco Minero del Orinoco”, en pos de riquezas al sur del estado Bolívar, tras décadas de tira y encoge con mineras canadienses, rusas y chinas, y añadidos de apetitosos yacimientos de coltán en esas trochas de exterminios. Lo demuestran igualmente los viajes sin regreso conocido de los lingotes de oro de las reservas del Banco Central,  y la fiebre generalizada de compra-venta de morocotas y prendas atesoradas debajo de colchones, e imposibles de exhibir ahora en las calles, por riesgos de perder la vida en asaltos armados a la vuelta de la esquina.

Los momentos culminantes del Arco Minero del Orinoco, en lo que va de 2018, registran en febrero pasado los asesinatos de 17 hombres y una mujer, durante un operativo atribuido al Ejército Nacional en la mina Cicapra de Guasipati, en el municipio Roscio del estado Bolívar. La prensa reportó el hecho como acción de la quincuagésima primera (51) Brigada de Infantería de Selva. El diputado Américo De Grazia, ha llevado cuenta de las sucesivas irregularidades en el lugar, las que también incluyen violaciones sexuales, deforestaciones a diestra y siniestra, e invasión de territorios  pertenecientes a los indígenas de la zona.

Un capítulo sangriento, adicional,  incluiría réplicas de lo que ocurre en República Democrática del Congo, donde la esclavitud, miseria y muerte de millones de personas, se asociaría a la explotación del “Coltán”, llamado asimismo el “oro azul”. Estudios del Ministerio del Poder Popular para las Industrias Básicas y Minería establecieron en 2010, que las riquezas venezolanas del tal “oro azul” estarían en el orden de los cien mil millones de dólares. Se trata de un compuesto de colombita y tantalita, de color negro o marrón muy oscuro, que se utiliza en microelectrónica, telecomunicaciones y en la industria aeroespacial. El periodista, escritor e inventor nacido en Santa Cruz de Tenerife, Alberto Vázquez-Figueroa, autor del libro “Coltán” publicado en 2010, afirma que “si el siglo XX ha sido el del petróleo, el siglo XXI es el del coltán. Quien posea el coltán dominará el mundo”.

Para refrescar la tarde, antes de que llegue el temido final advertido al principio, mejor es una pausa para escuchar “La Última Copa”, composición de J.A. Caruso e I. Canaro,  con el puertorriqueño Andy Montañez, y el grupo “Bellavista”, en versión en vivo del 2014.

Se escucha decir que de la última copa de champán, ni del oro,  tampoco quedaría nada para el final inevitable en el Banco Central de Venezuela (BCV), de donde se esfumó junto a los lingotes de las reservas, sacados al exterior con destinos de ida y vuelta desconocidos con exactitud, bajo la  mordaza del régimen a la prensa libre. No obstante, Javier Ignacio Mayorca, periodista y miembro del Observatorio Venezolano del Crimen Organizado, reveló en marzo de este año que del país salieron dos toneladas cien (2,1) de oro guardado en el BCV hacia Emiratos Árabes Unidos, dentro de cincuenta y siete (57) cajas, enviadas en un Airbus A6-RRJ desde el Aeropuerto Internacional de Maiquetía.

De otro lado, para Marzo de 2017, según la agencia “Reuters”, el oro que mantendría BCV en sus reservas internacionales se redujo en 14 por ciento en valor al cierre de 2017, de acuerdo con los estados financieros que difundió la propia entidad. El informe mostró una reducción de dieciséis (16) por ciento del volumen que posee en reserva, al pasar de unos seis (6) millones de onzas troy en 2016 a cinco millones doscientos (5,2) de onzas troy al finalizar 2017. En el período completo la cantidad de oro disminuyó treinta y un (31) por ciento. El BCV comenzó en 2014 a realizar canjes de su oro monetario para obtener liquidez con la que hacer frente a la aguda crisis económica, y ya habría dejado vencer al menos uno de esos contratos, según denunció un diputado opositor. Autoridades del BCV impulsan la tarea de invertir más en oro que extraen productores locales y para entonces tendrían adquiridas unas cuatro toneladas y media (4,5) de oro y diamantes en el país. La cifra representó casi la mitad del metal precioso que compró el instituto para todo el lapso. El gran misterio es saber a qué bolsillos o cuentas bancarias del extranjero están llegando los frutos del botín criollo.

En épocas anteriores, fue costumbre ir a Guayana para traer unos “cochanitos”, azabaches, peonías y pepas de zamuro montadas en oro, como gran riqueza popular. Con la competencia desleal de las autoridades que hasta el repele es de su exclusividad, en el estado Bolívar solo queda en recuerdos folclóricos la grandeza de “Guayana Es” a continuación, cantada por Carlos Baute, y la cual hasta nuevo aviso la tendremos como “Guayana fue”.

http://www.musictory.es/musica/Carlos+Baute/Guayana

Audio completo del suplemento “Experiencias Mayores”, en la voz del autor, Josué D. Fernández en:   https://youtu.be/G2FnA5fGh6Y

fernandez.josue@gmail.com – Nuevo tema para compartir catarsis con afectos cercanos… Riqueza venezolana de “oro azul” o coltán alcanzarían los cien mil millones de: dólares.  Un compuesto de colombita y tantalita, de color muy oscuro,  utilizado en microelectrónica, telecomunicaciones y en la industria aeroespacial.  http://comunicadorcorporativo.blogspot.com/2018/07/champan-oro.html.

No deje de leer:   Seniat y BCV iniciaron plan de formación sobre reconversión monetaria

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