Españoles que emigraron por la crisis vuelven a su país

Foto archivo
Foto archivo

Luis Lag es uno de los miles de españoles que emigraron durante la crisis. Esto le permitió encontrar un empleo de mayor nivel a su vuelta, aprovechando la mejora del mercado laboral, aunque el paro sigue siendo elevado y muchos trabajos son precarios.

Laure FILLON / AFP

Emigró en verano de 2011, cuando se destruían empleos a un ritmo desenfrenado. Entonces este hombre de 40 años no encontraba trabajo de químico y cobraba entre 500 y 1.500 euros “dando clases particulares” que apenas le permitían vivir correctamente ni pagar la hipoteca.

Se fue a Alemania para trabajar primero en un laboratorio cerca de la frontera austríaca. Se mudó después cerca de Suiza, al conseguir empleo en el país helvético.

Recién aterrizado de nuevo en Madrid con su mujer y su hijo nacido en Alemania, se encuentra con un mercado laboral en plena mejoría: según anunció este jueves el Instituto Nacional de Estadística, la tasa de desempleo cayó un punto en el segundo trimestre hasta el 20%, la mejor cifra desde verano de 2010.

Ahora Luis es jefe de un laboratorio y dirige un equipo de quince personas en Alcalá de Henares, cerca de Madrid. “He progresado en Alemania” profesionalmente y a nivel de salario, explica. “Eso me ha servido para tener un buen trabajo aquí”.

“Desde que empezó la crisis en 2008 hasta 2015, hay registradas 473.000 salidas de españoles”, indica a la AFP Andreu Domingo, experto en migraciones internacionales en el Centro de Estudios Demográficos (CED) de Barcelona.

El temor de que no regresen, vaciando el país de jóvenes altamente cualificados, es un drama nacional que agitó la campaña electoral para las elecciones legislativas de junio.

Los conservadores del jefe de gobierno Mariano Rajoy destacaron el crecimiento económico y la creación de empleo, pero sus contrarios le reprochaban la todavía alta desocupación (sólo por detrás de Grecia en Europa) y la precariedad laboral que frena la vuelta de muchos emigrados.

“Volvemos”

Pero animados por la recuperación, algunos emprenden el camino hacia casa. Aunque su salario es más bajo, el idioma, la calidad de vida o el estar cerca de la familia convencieron a Luis Lag.

En febrero, tres amigos crearon la plataforma “Volvemos.org” para ayudar a otros como Luis. Unos 4.600 emigrados contactaron con ellos: ingenieros, profesores, investigadores o sociólogos desde 86 países.

Tras unos años negros, entre 2008 y 2013, la economía española revive. En 2016, el crecimiento debería ser del 2,9%, mejor que Alemania o Francia.

El empleo mejora pero una tasa de desocupación del 20% es “importante”, señala Anna Ginès, profesora de derecho laboral en la escuela de negocios Esade.

Según el INE, 4,57 millones de españoles están desempleados y en casi 1,5 millones de hogares ninguno de sus miembros tiene trabajo.

“El retorno es más difícil todavía que irse”, advierte Raúl Guil, uno de los fundadores de “Volvemos.org”. Su web publica ofertas laborales, pero debe descartar un 45% de ellas por proponer condiciones demasiado bajas.

La precariedad laboral es otro gran desafío: un 15% de los empleados tienen un contrato a tiempo parcial y un cuarto temporal. “Se han incrementado mucho los contratos atípicos”, indica Ginès.

Sonia Martínez, de 40 años, también decidió regresar a Valladolid (norte) tras un año en Kentucky (Estados Unidos). Esta economista retomó su trabajo de analista en el sector público tras un año de excedencia pero teme que cambiar de empleo le seria complicado.

En Estados Unidos ocurría lo contrario. Recibió muchas ofertas y terminó trabajando como responsable de recursos humanos. Allí valoran “que tengas una carrera, que tengas un MBA, que seas bilingüe”, dice sin descartar hacer de nuevo las maletas.

Otro inconveniente son los salarios, que en España bajaron un 10% desde 2012, explica Ginès.

“A las empresas les cuesta entender que el talento no va a volver a cualquier precio”, critica Raul Gil.

Las autoridades deberían ayudar a los españoles a volver, reclama Isabel Gamero, representante de la plataforma de defensa de los emigrados Marea Granate. Entre otras medidas, piden facilitar la inscripción a la seguridad social o permitir que reciban un retiro completo a pesar de los años vividos en el extranjero.
Fuente: La Patilla

Recomendado