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El fatídico 6 de diciembre de 1998

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El fatídico 6 de diciembre
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El fatídico 6 de diciembre de 1998: Por Javier Antonio Vivas Santana.-   El 6 de diciembre de 2018 se cumplieron 20 años en que Hugo Chávez llegó a la presidencia de la República en elecciones libres, y enterró políticamente al status quo de la época, es decir, Acción Democrática (AD) y el Comité Político Electoral Independiente (Copei), sin obviar, que el elegido mandatario nacional en esa fecha fue objeto de un sobreseimiento por parte de Rafael Caldera en 1994, dos años después de haber comandado un intento de golpe de Estado contra el entonces presidente, Carlos Andrés Pérez, aquella madrugada del 4 de Febrero de 1992.

Desde que Hugo Chávez llegó al poder, más allá de las críticas que pudiesen generarse sobre su modo de gobernar, la verdad es que el nivel de vida de los venezolanos mejoró de manera trascendente en sus distintos niveles sociales, y aunque los detractores de sus políticas de gobierno, intenten achacarle que fue durante sus períodos en Miraflores que se originaron parte de los problemas que azotan a la República, bastaría revisar las propias cifras de los organismos internacionales para comprobar que la realidad fue positiva durante esos años.

Desgraciadamente, la muerte de Hugo Chávez que para muchos fue objeto de un fallecimiento inducido, desembocó en la mayor de las tragedias para Venezuela. En efecto, la posterior llegada de Nicolás Maduro al poder como su sucesor, originó la traición y el asesinato del chavismo. De hecho, bastó un sexenio para ver el cómo lo que había logrado el líder de la revolución bolivariana en beneficio del pueblo del Libertador, todo, absolutamente todo ha sido destruido por el madurismo.

Trascurridas dos décadas en que Hugo Chávez junto con el pueblo lograron derrotar a las mafias políticas del bipartidismo, la realidad para los venezolanos está cada día peor. Cuando Hugo Chávez llegó al poder, la inflación estaba en promedio del 30%, hoy la hiperinflación bordea cifras millonarias, o sea, superiores al 1.000.000%. La pobreza estaba alrededor del 50% y disminuyó con Chávez hasta colocarse en cifras cercanas al 20% del país, en la actualidad el 80% de la población está en condiciones miserables, al punto que el salario mínimo ni siquiera alcanza los 10 dólares mensuales, y apenas si permite comprar un kilo de carne, uno de azúcar y un cartón de huevos.

Mientras en el chavismo, los venezolanos presentaban altas tasas de viajes al exterior en turismo internacional, con el madurismo cifras conservadoras sitúan en no menos de tres millones de venezolanos que han abandonado el país por razones de destrucción política y económica. Con Chávez los niveles de educación y salud alcanzaron niveles envidiables de desarrollo, el madurismo ha condenado al país con altas tasas de deserción estudiantil y docente, mientras que nuestros niños mueren en los hospitales por falta de medicamentos.

Durante el gobierno de Chávez se rompieron los registros en la compra de vehículos nuevos e inmuebles, lo cual beneficiaba de manera directa a la clase media, hoy con Maduro, no solamente lo que queda de clase “media” emigra a diario en cantidades importantes de la población, sino que esa misma clase social prácticamente ha desaparecido desde 2013.

La espantosa corrupción que no podemos negar se originó con Hugo Chávez dejando una oscura mancha en su gobierno, ha sido con el madurismo que ésta se ha exacerbado, al punto que la cúpula del partido oficialista vive en lujosas mansiones, se desplazan en camionetas último modelo, sus hijos estudian en el exterior, y ninguno de ellos, o sea, quienes controlan el poder nos muestra públicamente sus cuentas bancarias porque en definitiva se han concentrado en saquear las arcas públicas, a costa del hambre de los más desposeídos.

Cuando Hugo Chávez llegó al poder, y el barril de petróleo se encontraba en 7 dólares, los venezolanos tenían ingresos suficientes para satisfacer sus necesidades básicas. 20 años después con Maduro en el poder, y el barril de petróleo sobre 50 dólares por barril, éste sólo funciona para que los integrantes de la cúpula madurista se conviertan en magnates económicos, aplicando el terror político sobre el pueblo.

Hace 20 años nació un proyecto de Constitución que fue apoyado por el 72% de la población en legítimo referendo. 20 años después los asesores y defensores del madurismo son hasta “juristas”, “constituyentes” y “articulistas” que juraban sacar a Chávez a patadas, o muerto de Miraflores, y sólo buscan derogar la Constitución de 1999 para perpetuarse en el poder, mientras ríen de ver al pueblo en la pobreza y miseria más espantosa, cuando vemos que hasta un ministro del “trabajo” se ufana públicamente que el salario mínimo sólo alcance para comprar “medio kilo de queso”.

Hace 20 años el chavismo fue una esperanza para Venezuela y los pueblos de América Latina. 20 años después, el madurismo representa la bazofia política más putrefacta y degradante de la historia de Venezuela, y la vergüenza más grande que pueda tener la llamada izquierda en la propia región latinoamericana. A propósito de ser ciego. Quien tenga ojos que vea.

20 años después de aquel 6 de diciembre de 1998, el madurismo traicionó y asesinó al chavismo (A propósito de ser ciego)

Titulares de prensa sobre la fecha

-Venezuela al borde del precipicio luego de 20 años de gobierno chavista. Las consecuencias de estas dos décadas de mandato se pueden comprobar con la crisis que vive el país y la diáspora masiva que se ha extendido por el … (El Nacional.com)

-20 años después de aquel 6 de diciembre de 1998, el madurismo traicionó y asesinó al chavismo. Este 6 de diciembre de 2018 se cumplen 20 años en que Hugo Chávez llegó a la presidencia de la República en elecciones libres, y enterró políticamente al … (Aporrea)

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Presos políticos y la usurpación

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Presos políticos y la usurpación:  Por José Luis Centeno S.-  Si alguien sabe de usurpación son los presos políticos. El fraude procesal, hurtar la presunción de inocencia, robar años y perspectivas de vida o quitar la vida misma, en suma, escamotear derechos y garantías, son vulgares modalidades de usurpación que sufren a diario los procesados o condenados por motivaciones políticas.

Con la usurpación, la tendencia es a contar los presos políticos por miles, incluidos niños y niñas, existiendo el riesgo de muertes viles entre ellos, resultado de la profundización de la persecución sistemática en Venezuela, esta vez, simplemente por ejercer el derecho legítimo de manifestar. Nunca antes habíamos llegado a estos extremos. Por tanto, es lógico preocuparse, los presos políticos no escapan al instinto homicida manifiesto impidiendo el ingreso de ayuda humanitaria.

Muchos dicen que con el cese de la usurpación, con el gobierno de transición, viene por añadidura la libertad de los presos políticos, mientras eso ocurre siguen sufriendo atropellos, y por cada día que pasa un preso político en una cárcel venezolana, va teniendo traumas físicos y psicológicos de los cuales jamás va a poder recuperarse, ni porque tenga al mejor terapeuta del mundo. Lo que sufren es terrible, especialmente los militares, de los que poco se habla porque los familiares temen graves desenlaces si lo hacen.

No sólo sufren o padecen torturas psicológicas los presos políticos, también sus familiares, calculando que cada preso político tenga un núcleo familiar mínimo de cinco personas, sin contar tíos, hermanos, primos, amigos, gente igualmente perseguida, son aproximadamente seis mil venezolanos que están siendo torturados psicológicamente a diario con la aprehensión y encarcelamiento por causas políticas.

Bajo usurpación todos los alegatos a favor de los presos políticos, víctimas de la saña revolucionaria, serán válidos en razón de un sistema penal acusatorio convertido en sistema inquisitivo, con el agravante de la corrupción, la negligencia y la metástasis de la inobservancia del Derecho acotada acertadamente por el Dr. Jesús González. Parafraseando a Enrique Aristeguieta, el régimen nunca ha tratado a los presos políticos como adversarios, “sino como enemigos despreciables”.

He podido constatar las torturas y otras calamidades que pasan nuestros presos políticos, con los usurpadores no solo se repiten, van en aumento, cada vez más perversas, satánicas, sería lo apropiado, “el nivel de inventiva de estos demonios es bárbaro… existiendo evidencias de torturas a militares, niños, jóvenes, mujeres y adultos mayores… torturados como en tiempos medievales…”

De la misma forma, soy testigo de cómo los presos políticos con su fortaleza y entereza logran contrarrestar los efectos que buscan producir esas aberraciones en la sociedad venezolana. Es por todo ello que considero imprescindible incluir en la Agenda del Presidente Interino Juan Guaidó la liberación inmediata de todos los encarcelados por sus pensamientos políticos.

Estoy consciente, lo primero es salir del usurpador, a la par, impedir que siga matando o dejando morir a los presos políticos, en el contexto de un genocidio contendido poniendo el énfasis en el ingreso de la ayuda humanitaria, toda vez que la vida de cada uno de ellos y la de sus familiares es tan importante como la de quienes están en riesgo de morir por falta de alimentos o medicinas.

jolcesal@hotmail.com – @jolcesal – jocens@gmail.com -@jolcesal

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