Connect with us

Hombre & Mujer

El cerebro no para de crecer y es el ultimo en morir

Publicado

on

cerebro
Compartir
  • 8
    Shares

El cerebro no para de crecer y es el último en morir: Un equipo de neurólogos de la Universidad de Columbia (EE. UU) ha descubierto que el cerebro no deja de crecer, inclusive un poco más de la muerte,  y el  hallazgo  podría ayudar a tratar enfermedades degenerativas como el alzhéimer.

Anteriormente, los investigadores creían que el cerebro no desarrollaba ninguna célula nueva después de la infancia, por lo que es mucho más difícil para los adultos adquirir nuevas habilidades o aprender un idioma extranjero, por ejemplo.

Estudios más recientes sugirieron que si se hiperestimulaban zonas específicas del cerebro, se podían formar nuevas células. Sin embargo, un nuevo estudio publicado en la revista Cell Stem Cell ha concluido que se forman miles de nuevas células cerebrales o neuronas todo el tiempo, incluso cuando las personas son muy mayores.

Sinapsis

El trabajo sugiere que los problemas con las capacidades mentales y la memoria asociada a la edad no se deben a la pérdida de neuronas, sino a fallos en las propias neuronas para comunicarse de manera apropiada entre sí.

“Descubrimos que las personas mayores tienen una capacidad similar para generar miles de nuevas neuronas hipocampales a partir de las células progenitoras, como lo hacen las personas más jóvenes.

Sin embargo, las personas mayores tenían menos vascularización (formación de vasos sanguíneos) y tal vez menos capacidad de las nuevas neuronas para establecer conexiones”, explica Maura Boldrini, líder del estudio.

Este avance podría ayudar a los científicos a comprender mejor las causas de la demencia y cómo evitar que ocurra, pues las cifras de personas con estos trastornos neurodegenerativos no paran de aumentar.

Para su experimento, los expertos observaron el hipocampo en 28 individuos sanos de entre 14 y 79 años que habían muerto repentinamente. Ninguno de ellos tenía deterioro cognitivo o depresión, lo que puede afectar al desarrollo de las neuronas.

Hasta después de la muerte

Descubrieron que incluso en los cerebros más maduros se estaban formando neuronas hasta el momento de la muerte.  Es la primera vez que los científicos observan neuronas recién creadas y el estado de los vasos sanguíneos en todo el hipocampo humano poco después de la muerte.

“Encontramos números similares de progenitores neuronales intermedios y miles de neuronas inmaduras”, concluyeron los autores.

La salvedad en este caso fue que las personas mayores formaron menos vasos sanguíneos nuevos dentro de las estructuras cerebrales y poseían un grupo más pequeño de células progenitoras, descendientes de células madre que se convierten en neuronas.

Según Boldrini este deterioro cerebral en la vejez podría deberse a este conjunto más pequeño de células madre neurales, a la disminución de los vasos sanguíneos y la conectividad de célula a célula reducida en el hipocampo, según información de Muy Interesante.

“Es posible que la neurogénesis del hipocampo en curso sostenga la función cognitiva específica del ser humano a lo largo de la vida y que las disminuciones puedan estar relacionadas con una capacidad de recuperación cognitiva-emocional comprometida”, concluye.

ACN/redes/revista

No deje de leer: Gobierno decidió “política de oscurantismo” según José Guerra

Comentarios de Facebook

Hombre & Mujer

El pesebre y su leyenda

Publicado

on

Compartir
  • 4
    Shares

El Pesebre y su leyenda: Por Francisco Mayorga.- El pesebre lo inventó San Francisco de Asís, el santo de la humildad y de la pobreza;  en la Navidad de 1223, hace casi 800 años, en el pueblecito de Greccio, en Italia.

El santo estaba débil y enfermo, y pensando que tal vez aquella sería su última Navidad en la tierra;  quiso celebrarla de una manera distinta y muy especial. Un amigo de nombre Juan Velita, era dueño de un pequeño bosque en las montañas de Greccio;  y en el bosque había una gruta que a Francisco se le parecía mucho;  a la cuevita donde nació Jesús, en los campos de Belén;  y que él había conocido hacía poco en su viaje a Tierra Santa.

Francisco habló con su amigo, le contó su idea de hacer allí un “pesebre vivo”;  y juntos lo prepararon todo, en secreto, para que fuera una sorpresa;  para los habitantes del pueblo, niños y grandes.

Entre la gente del pueblo, Francisco y Juan escogieron algunas personas;  para que representaran a María, a José, y a los pastores; les hicieron prometer que no dirían nada a nadie antes de la Navidad;  y, siguiendo el relato del Evangelio de San Lucas, prepararon la escena del nacimiento. ¡Hasta consiguieron un hermoso bebé para que representara a Jesús!

La sorpresa de Navidad

La noche de Navidad, cuando todas las familias estaban reunidas en sus casas, las campanas de la iglesia empezaron a tocar solas…  ¡Tocaban y tocaban como si hubiera una celebración especial!… Pero nadie sabía qué estaba pasando… El Párroco del pueblo no había dicho que fuera a celebrar la  Misa del Gallo… la Misa de Medianoche….

Sorprendidos y asustados a la vez, todos los habitantes de Greccio salieron de sus casas para ver qué estaba sucediendo… Entonces vieron a Francisco que desde la montaña los llamaba, y les indicaba que subieran donde él estaba.

Alumbrándose con antorchas, porque la noche estaba muy oscura y hacía mucho frío, todos se dirigieron al lugar indicado, y cuando llegaron quedaron tan admirados, que cayeron de rodillas, porque estaban viendo algo que nunca habían pensado poder ver. Era como si el tiempo hubiera retrocedido muchos, muchos años, y se encontraran en Belén, celebrando la primera Navidad de la historia: María tenía a Jesús en sus brazos, y José, muy entusiasmado, conversaba con un grupo de pastores y pastoras, que no se cansaban de admirar al niño que había acabado de nacer…

Después, cuando todos se calmaron, el sacerdote, que había sido cómplice de Francisco y de Juan Velita en aquel secreto, celebró la Santa Misa, y Jesús se hizo presente en el Pan y el Vino consagrados, como pasa siempre que se celebra una Misa en cualquier lugar del mundo.

Terminada la Eucaristía, Francisco, lleno de amor y de alegría, les contó a todos los presentes, con lujo de detalles, la hermosa historia de la Navidad, y Jesús, “luz del mundo”, llenó sus corazones de paz y de amor.

Tres años más tarde, Francisco de Asís murió, dejándonos esta hermosa costumbre de hacer el pesebre todos los años, que a todos nos gusta tanto.

ACN/fm

No deje de leer:Papa Francisco a Obispos venezolanos: Gracias por resistir

Comentarios de Facebook
Seguir Leyendo

Facebook

Carabobo

Sucesos

Lo más leído