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Cartas sobre la mesa del juego político a escoger…

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Cartas sobre la mesa del juego político a escoger… Por Jesús Alfonzo Sánchez.- Venezuela atraviesa una profunda crisis económica y política en silencio. Transcurren días, meses y nada se mueve. Todo permanece estacionario menos la corrupción de los funcionarios. El caos sigue sumergiendo minuto a minuto a jóvenes y ancianos, sepultados en infernales barrancos.

Los partidos de oposición ni dentro de la MUD ni fuera de esta se activan para terminar de salir de un régimen desprovisto de apoyo popular. Falta construir una oposición unida o no, que se haga sentir un auténtico peligro para el gobierno despótico, débil de apoyo popular.

María Corina Machado como cabeza visible tiene una oportunidad de Oro por constancia limpia y de credibilidad en aumento. Hoy tiene que asumir la  responsabilidad de aglutinar las fuerzas dispersas con base en el soporte popular, debe llamar a la armonía democrática con mucha gente luchadora y dirigentes que hay dentro y fuera del país con limpias credenciales.

Es momento de unirnos por encima de los intereses particulares.

El país está derrumbado: el sistema de acueductos destruido por falta de mantenimiento, el sistema eléctrico nacional es un caos con apagones y cese de servicio eléctrico continuo, el transporte terrestre, acuático, aéreo, subterráneo no funciona, la educación pública es una desgracia, está en el suelo, el sistema de salud tanto pública como privada es una vergüenza, la seguridad de personas, propiedad privada y jurídica no existe, en fin todo está paralizado. Un país en crisis que reclama a gritos, que la Sociedad Civil decrete al unísono la HUEGA NACIONAL.

Un PARO general donde nadie dé un paso hacia atrás sino decirle a Maduro y gorilas  ¡Basta YA! NO TE QUEREMOS. Serás juzgado por crímenes de LESA HUMANIDAD y todo tu gobierno.

Y, en consecuencia surgirá un gobierno de TRANSICION, luego en treinta (30) días convocar a elecciones generales para nombrar todos los poderes públicos de la República Democrática de Venezuela. El reloj está en marcha y la hora está cerca para cantar: ¡Gloria Bravo Pueblo! Abajo Cadenas…

Es fundamental aglutinar las mejores mentes y cuerpos de lucha que existe en el territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y ejecutar el plan a seguir, salir airoso en la caída sin derramamiento de sangre inocente de esta dictadura que se enquisto en Venezuela durante dos décadas.

El secuestro, la extorsión y el robo, como línea delictiva de parte de bandas armadas es hoy el poder subrepticio que rige la vida de sus pobladores. El vínculo entre bandas armadas, policías, y autoridades locales, es común y hasta conocido por quienes deben vivir y sobrevivir día a día.

Valientes enfermeras venezolanas, sin abandonar a sus pacientes, están luchando en la calle para lograr el salario justo que les permita tener una vida digna. Bomberos sin vehículos, porque no hay repuestos ni agua para apagar incendios. La hiperinflación más alta del mundo. No hay dinero en efectivo y se venden los billetes. Escasez de unidades de transporte, gente trasladada en camiones- animales. Metro gratis porque no hay transporte terrestre ni efectivo, colapsado sin aire acondicionado. Venezuela, en la noche parece un cementerio y las avenidas sin alumbrado.

Con el designado Nicolás Maduro, que redondea los 20 años del chavismo, el FMI anuncia inmisericordemente que la desvalorización monetaria en el país llegará al 1.000.000 por ciento. Donde nadie puede vivir sin angustia y preocupaciones, el salario no existe y el signo monetario desapareció para satisfacer las necesidades básicas de la población. Desaparece la oferta y la demanda con el voraz control de cambio, un dólar paralelo indetenible que produce escasez de bienes y servicios, sin alternativas porque el gobierno  se paralizo totalmente por sufrir una trombosis en pleno desarrollo.

Nadie niega la crisis, que el país está como cagajón llanero a pleno sol del día. Muchas de las figuras reconocidas como guías intelectuales con uña en el rabo dentro de la estructura de poder chavistamadurista se hacen críticas a los desatinos de Maduro y su entorno militar, enchufados:

Algo grave está pasando en el proceso socialista; se están matando entre ladrones, de no ser controlado a tiempo record podría llegar a generar enfrentamientos mayores, sin excluir una implosión en el ADN del régimen.

Una situación política que hay que ponderar para mirar y decidir como alternativa es: La reciente medida adoptada por el gobierno de Washington que permite que tenedores de bonos de Pdvsa (sancionada), cuya garantía es 51% de las acciones de Citgo, puedan exigir judicialmente el pago de sus acreencias en tribunales norteamericanos en caso de falta de pago, pone al gobierno totalitario de Venezuela en la disyuntiva de tener que desangrarse para honrar la cancelación de esas obligaciones o perder el control del mayor activo gubernamental en el exterior. En consecuencia el régimen de Maduro tendrá que reordenar sus prioridades de pago para evitar perder la gallina de los huevos de oro.

Ante esta realidad incuestionable cabe plantearse con urgencia un nuevo gobierno de legalidad incuestionable, nadie que tenga el poder por más ilegal que sea va entregar por las buenas sin exigir beneficios o condiciones ante terceros.

La situación política es pertinente de analizar: Un nuevo gobierno de legitimidad incuestionable, elegido en elecciones presidenciales libres y justas antes de que termine este año, según lo fija la Constitución. Sin duda, Maduro y sus socios no renunciaran o dimitirán así como así, ya que perder el poder probablemente significaría largos períodos en prisión en Estados Unidos por tráfico de drogas o en La Haya por delitos de lesa humanidad. Estas acusaciones han sido corroboradas por fiscales estadounidenses, la Organización de Estados Americanos y sus expertos independientes, y por el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

Una transición negociada debe incluir un programa de erradicación de la pobreza, una ley sobre justicia transicional y reconciliación nacional que lleve ante la justicia a quienes han cometido graves violaciones de los derechos humanos y otros crímenes, y los inhabilite para todo tipo de actividad política. La negociación de cada caso, incluida la devolución de fondos ilegalmente apropiados, debería llevarse a cabo de manera discreta, preferiblemente en cooperación con instituciones de credibilidad colectiva y religiosas.

Las tareas necesarias para garantizar una Transición Pacífica para finales de este año 2018, cuando termina el único mandato legítimo de Maduro en el poder, deberían integrarse en una hoja de ruta con plazos de cumplimiento entre intermediarios independiente de factores interesados.

Un texto de esa naturaleza, difundido idealmente antes de que termine el mes de agosto, no debería presentarse para la aprobación del régimen ni de la oposición, ambos están demasiado fracturados como para participar en la negociación de manera determinante. La negativa a cumplir justificaría entonces mecanismos menos convencionales para frenar el sufrimiento de millones de personas y la destrucción de Venezuela.

La gente huye sin orientación, no tanto de la crisis o del hambre sino del presente y de un futuro incierto que no vislumbra sendero. Se desplazan por carreteras sin importarles las más duras travesías; el combustible que mueve su espíritu es la necesidad. Son como ejércitos de hormigas que prosiguen su marcha buscando la tierra prometida.

Atrás va quedando una nación desguarnecida. La nación originaria es un recuerdo difuso; sus enormes dificultades son el vertedero de lágrimas con sabor criollo- venezolano. Huyeron de una oprobiosa dictadura, un sistema de perversidades el componente perfecto de una podrida evangelización revolucionaria. Quienes se han ido en busca de seguridad y de libertad que aquí no tienen, así como del bienestar económico que aquí tampoco podían conseguir, desde tierras lejanas, podrán seguir luchando por Venezuela y su gente; su trabajo será bien retribuido y su talento será reconocido. Pero pocas cosas marcan tanto la vida de una persona como el tener que emigrar a otro país, sacrificando sus proyectos de vida, dejando atrás a familiares y amigos, y teniendo que echar raíces en otra nación, con una cultura que le es ajena. El exilio no es una aventura que se emprende por placer; en este caso, cuando los que deberían irse son los responsables de la debacle económica que estamos padeciendo.

Aprovechemos la situación de hoy que las ratas se muerden entre ellas para exterminarse políticamente, obligarlas a que devuelvan a la Nación todo el dinero que se robaron. En este momento las autoridades estadounidenses están haciendo la labor que nosotros hubiésemos debido hacer: están sacando a la luz el hediondo pantano de corrupción en el cual chapotean bolichicos, banqueros, contratistas y funcionarios del chavismo-madurismo, incluyendo familiares de Hugo Chávez Frías.

La tragedia venezolana no se soluciona con la salida de Maduro y la llegada de Giordani, Ramírez, Diosdado, Jaua, Chacón, Carreño, JV Rangel, O Mora Díaz, Rodríguez Chacin, Carrasquero, general Rosendo, Velásquez Alvaray, Osorio, Nelson Merentes, Navarro, Ali Rodríguez Araque máximo traidor y destructor de la infraestructura petrolera y eléctrica del país y gandolas de oro y dólares… Y demás agazapados! Se resuelve metiéndolos a todos a la cárcel de máxima seguridad, de por vida por delitos de lesa humanidad.

Felicitaciones al editor y demás trabajadores del Diario El Nacional por sus 75 aniversarios de lucha por la libertad de expresión y respecto a los DDHH en Venezuela y demás naciones del mundo.

Así de las cosas.

jesusalfonzosanchez@gmail.com

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“Talía”

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“Talía”: Por Josue D. Fernández A.- Resultaría muy cuesta arriba, a veces de hasta 100 años, el regresar a la realidad después de un hechizo ocasionado con pinchazo del dedo, mediante un huso, según relato del 1634; o por maleficios de ocultismos quizás menos antiguos con perforaciones de alfileres a muñecos; o por sugestiones, encantos y rezos de santeros, de paleros, o de otros rituales esotéricos, atribuidos estos últimos a supuestas causas del dominio castro-comunista en Cuba por seis décadas, y en Venezuela que ya va por dos.  Por ahí ronda la vieja sospecha, según la cual la magia negra contra venezolanos fue sembrada con invocación a las llamadas “tres potencias”, impresas en el papel moneda aprovechando las tramas de los en-conos monetarios de bolívares “fuertes” y “soberanos”.

Por una y otra causa, el panorama es de cuentos casi interminables, y habrá que volver a Talía para explicar que su nombre corresponde aquí al del personaje principal de la narración de  “La bella durmiente del bosque” tal se le conoce ahora, escrita por Giambattista Basile, incluida en la recopilación titulada “Pentamerón”; pero la condena a 100 años de sueño constituiría un aporte distinto de la versión para todo público de Charles Perrault, dentro de la colección de  “Cuentos de mamá oca, o gansa”, de 1697.  La intranquilidad −actual−, por esos 100 años que pasaría dormida Talía, es que también el reino entero le acompañaría en su mala suerte, y esa posibilidad contada en la ficción  se haría como advertencia para no causar sorpresas en el mundo real,aunque ha resultado lamentablemente sorda para desprevenidos.

Es imposible imaginar cómo resistir un siglo de letargo, a no ser en presencia de algo adicional como una musiquita de fondo por ejemplo, que extienda ese sopor. Así se entendería la gastada oferta del comunismo/socialismo s. XXI (Fidel Castro Agosto 8 ‘10), para dar la impresión de abundancia cuando están agotados los sitios para la campante escasez, pero repitiendo hasta el cansancio que son “cosas maravillosas”, a la espera de efectos prolongados y masivos del alelamiento. “Tú me acostumbraste” del cubano Frank Domínguez, relata una aproximación a esa enfermedad, cantada por Tania Libertad, nacida en Perú con nacionalidad mexicana, y  a 4 días de celebrar sus 66 años.

La resaca de “Tú me acostumbraste”, al final de un sueño idílico, cuando sale la verdad de los hechos que no duran para siempre, es lo que más trastorna hoy al recorrer cualquier calle de Venezuela. Las vías públicas se riegan en su mayoría de desechos de hogares, tiendas, bares, restaurantes e industrias, en contenedores rotos a la fuerza −agravada la situación por ausencias y retrasos de unidades recolectoras−, en los que se disputan un malogrado botín las aves carroñeras, las ratas, los perros, y también niños, adultos y ancianos en situación de extrema pobreza, en busca de sustentos. En ese escenario, dos recién nacidos han sido abandonados en la primera quincena de octubre, por madres desesperadas.

Una catástrofe se aproximaría, con la salud en peligro, en la cercanía de epidemias, carente la población de medicinas, hospitales y médicos para atender incluso percances cotidianos, y a costos fuera del alcance por hiperinflación y devaluación. En el mismo marco, la alimentación de quienes poseen mermadas condiciones para entrar a mercados y abastos, dependiendo de forma aleatoria de la llegada racionada de víveres de bajo precio, y de un inventario que satisfaga a la fila de personas reunidas desde la madrugada,  esperando bajo el sol y la lluvia.

Talía, la del cuento de “La bella durmiente del bosque” despertó a los cien años como si nada hubiera pasado, tras el beso de su príncipe salvador. Las probabilidades de que se repita esa fantasía son totalmente inadmisibles, empeoradas con la decadencia de la salud y la alimentación de los venezolanos que sufren una creciente amenaza sobre las nuevas generaciones; y para colmo, sus padres aún creerían en príncipes o mesías. Todavía se puede gritar al país completo “No lo dejes morir”, como en el canto “Al Norte del Sur” de Franco de Vita. ¡Volveremos!

Ensayo audiovisual para público de pregrado, disponible en la voz del autor, en colección de Josué D. Fernández, con temas musicales editados, más cortos, al pinchar en:

El artículo adosado forma parte de “Experiencias Mayores”, encartado del programa “Estamos en el Aire”, a las 4:30 de la tarde, cada sábado. Breve espacio editorial ligero, canal de catarsis del desconcierto de su autor, con música a propósito del asunto que trata, entrevista y  gotas de humor.  Por http://www.radiorumbos670am.com.ve/, en cuya discusión los interesados pueden tomar parte por los teléfonos +58 212 284.04.94 y 285.27.35, o mediante mensajes directos por Twitter, a Josué Fernández, @jodofeal, por canal personal de YouTube, o aquí en  www.comunicadorcorporativo.blogspot.com

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