Artículo Cora Páez de Topel: Reflexiones en el año nuevo

Artículo Cora Páez de Topel: Reflexiones en el año nuevo

Días propicios para la reflexión de lo que hicimos, o dejamos de hacer, en el año que de- jamos atrás y de la expectativas  y proyectos que tenemos pa...

Artículo de @jolcesal: Los pranes, sí tienen derechos
Artículo de @Joseluis557: Dictaducracia sin excepción
Artículo de @Joseluis5571: Carta de desamor y ausencia

Días propicios para la reflexión de lo que hicimos, o dejamos de hacer, en el año que de- jamos atrás y de la expectativas  y proyectos que tenemos para el que comienza, el 2017, la celebración navideña nos insufla el ánimo a través del mensaje cristiano de la Fe y la Esperanza, virtudes que ennoblecen el alma no dejándola desfallecer ante las adversidades, ni mucho menos amilanarse,  sino más bien cobrar fuerza para avanzar hacia adelante.

Motivos hubo en el 2016 para el desaliento de los venezolanos dentro y fuera del país, ubicándonos nacional e internacionalmente en uno de los puntos más bajos a nivel de la inseguridad.  Venezuela es el segundo país más inseguro del mundo  — reveló la última encuesta publicada en ese sentido.  Este factor, más que ningún otro, ha obligado a unos  2 millones de compatriotas a emigrar, sin que valgan argumentos para convencerlos de permanecer aquí.  La diáspora venezolana es producto de la inseguridad, apuntalada por el estancamiento económico, la falta de oportunidades de empleo, vivienda, progreso, el desabastecimiento, la inflación y la pésima administración de los bienes públicos, corruptos e ineficientes.

Es éste el triste capítulo de un gobierno sordo a los reclamos populares, afincado en el poder durante 17  años, sin permitir la alternancia natural del sistema democrático.  El despliegue de las Fuerzas Armadas en el Campo de Carabobo el pasado 28 de Diciembre, televisado en cadena nacional en el acto de salutación de fin de año a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, denominándola “indestructible, invicta, e invencible, profundamente antiimperialista, anticolonialista y socialista”, encabezada por el  General de la Defensa Wladimir Padrino López y por el presidente Nicolás Maduro, fue una demostración de la prepotencia militar sometida por el caudillo de turno.

Razones todas éstas esgrimidas para el desaliento de los venezolanos, agrupados o no en la Mesa de la Unidad Democrática, coalición opositora que ha ido sorteando las dificultades en medio de la turbulencia política.  Es injusto que se culpe a la MUD de haber continuado dialogando con el gobierno, cuando esa fue la fórmula planteada para lograr una salida pacífica, con la que inclusive el Vaticano quiso contribuir enviando a un delegado.  Es cierto que todo fue un engaño, por lo que en el próximo año la fórmula de la oposición organizada, agrupada o no en la MUD,  deberá cambiar.   Culpar a los diputados de la Asamblea Nacional de lo que está pasando es confundir a la población, poniendo en el mismo tablero a los dirigentes del PSUV con los de los partidos que se oponen a las políticas públicas llevada a cabo por el gobierno chavista-madurista.

No dejemos que la desesperanza se apodere de nosotros.  “Sí se puede”, es una de las frases que se coreaba con entusiasmo en las briosas  marchas motorizadas por miles de venezolanos en la calle, escenario de confrontación que debemos retomar cuanto antes para continuar luchando por un mejor país, en el que reine la justicia, la paz y la libertad.  Cito de nuevo aquella hermosa frase de  Capriles Radonski: “El que quiera que en Venezuela se produzca un cambio, cada uno que haga algo”.  Y tu,  amable lector,  ¿qué estas haciendo?.

Valencia, 05 de Enero 2017.

COMMENTS