Artículo de La mamá Guapa y Apoyada : “La capacidad de no malcriar”

¿Qué tal amigos? Un placer saludarles. Espero que se encuentren bien ante las circunstancias. En medio de lo que hemos vivido se hace necesario entender que toda etapa por la que los seres humanos pasamos en la vida nos sirve para aprender a caer y levantarnos. Nada es casualidad y todo nos aporta algún aprendizaje a nuestra vida.

Como madre me he preguntado muchas veces, si los padres primerizos venimos con un manual o algo por el estilo para asumir o actuar ante aquello que no manejamos que jamás hemos experimentado, porque hay momentos en los que nuestros hijos nos salen con cosas que no sabemos como tomar o como reaccionar. Eso sucede muy a menudo, sobre todo con estos hijos de la nueva era, que vienen con un chip insertado para saber manejar muy bien la tecnología y los teléfonos inteligentes, además de los controles del televisor y ni hablar cuando crecen y se hacen adictos a las redes sociales. No solo eso, están capacitados para entenderlo todo y preguntar por todo.

Y es aquí cuando surge la pregunta ¿Cuándo evadirlos? ¿Cuándo decirles cómo son las cosas? ¿Cuándo decirles que no? ¿Cómo hacer para educarlos y no malcriarlos? ¿Hasta donde podemos ser permisivos? Es importante que comencemos a hacer un equilibrio entre lo que deseas que tu hijo aprenda y lo que no.

Decir excesivamente que “Si”, puede criar hijos que se acostumbran a no recibir un “No” por respuesta. Y eso implica a crecer sin reglas, sin normas y sin límites, eso obviamente no deja nada nuevo. Es importante que como padres, formemos conductas correctas ante la vida.

Decir excesivamente que “No”, puede formar hijos limitados a la hora de tomar una decisión, inseguros, con baja autoestima, porque todos los excesos son malos.

Entonces se hace necesario el equilibrio entre nuestras decisiones como padres. No dar más de la cuenta, reprender cuando es necesario, castigar si hay que hacerlo de una manera que aprenda que no debe hacerlo, hablar mucho con tus hijos, explicarle y educarle.

No hay un manual para ser padres, no hay algo que nos indique como se hace todo de forma correcta en este rol tan importante de la vida, sin embargo nuestra mejor respuesta es ver a nuestros hijos de adultos viviendo una vida plena y feliz, realizados en todas sus facetas y roles. Eso nos dirá que a pesar de nuestras fallas, lo hemos hecho bien.

Nos podemos equivocar, eso puede pasar. Pero es importante que tengamos en cuenta que cada aprendizaje para ellos debe ser de manera positiva, debemos enseñarle que aunque se caigan deben levantarse y que no todo en la vida será lo que ellos quieran. Aunque se que me falta mucho camino por recorrer en esta aventura de ser madre, creo que esa es un excelente manera de disfrutar de esta faceta sin caer en excesos.

Y recuerda que, muchos de las cosas buenas o malas que aprenden tus hijos serán de ti, tus hijos verán tu ejemplo, no aquello que dices.

Me despido… ¡Hasta un próximo biberón!

Jacmibel Rosas
La mamá guapa y apoyada