Artículo Zurely Rodríguez: Protejamos a la familia carabobeña

Las mujeres adecas siempre hemos sido combativas y defensoras de los derechos humanos, convencidas como estamos del compromiso que nos atañe en estos días en defensa de la Constitución Nacional, especialmente en lo referente al ámbito social y de la familia, queremos hacer énfasis de cómo en estos años de “revolución” se ha irrespetado de forma progresiva a los niños, niñas y adolescentes al vulnerar por ejemplo el artículo 75 de la  Carta Magna, que señala: “(…) los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a vivir, ser criados y a desarrollarse en el seno de su familia de origen. Cuando ello sea imposible o contrario a su interés superior, tendrán derecho a una familia sustituta (…)”.

¿Cuántos niños y adolescentes hoy en día siguen viviendo en las calles de nuestra ciudad?, ¿Cuántas familias enteras vemos a diario en los semáforos de las principales avenidas pidiendo dinero para subsistir? ¿Cuánta delincuencia infantil y juvenil vemos producto de la descomposición social de la familia venezolana? Tener una Constitución con enormes avances en los derechos de la familia y no cumplirla es una farsa, por eso mal podríamos nosotros actualmente apoyar un proceso Constituyente, porque si la actual normativa legal se incumple en forma progresiva y no hay reacción sería como darle un saludo a la bandera.

Venezuela necesita en estos tiempos de tanto estremecimiento político de dirigentes serios, que puedan demostrar que están dispuestos a generar los cambios profundos que requiere nuestra sociedad, el cumplimiento de la Constitución y el respeto a los derechos de los niños, niñas y adolescentes dependen del deseo que tengamos todos los ciudadanos de cumplir estos preceptos, pero especialmente de la voluntad política que tenga el Estado en su conjunto de cumplir todos los deberes y obligaciones que están bajo su responsabilidad, un Estado que debió transformarse, y en casi dos décadas de gobierno está demostrado que esto no se ha logrado.

Como madre de familia se nos hace imposible observar la pobreza que vive nuestro pueblo y no hacer nada, es un secreto a voces que más de un 80 por ciento de los carabobeños no come tres veces al día, por eso nos aferramos a nuestras visitas y caminatas diarias por las zonas populares de Carabobo, para llevar un mensaje de educación a las familias, para enseñar que los padres deben ser los primeros y principales educadores de sus hijos, que solo así lograremos evitar la descomposición de tantas familias y por el contrario sumaremos al desarrollo del país.

Es nuestro deber dar amor a nuestros hijos, proporcionarles un ambiente estable y seguro para desarrollarse; promover el respeto mutuo entre hermanos; darle a nuestro hijos verdaderas responsabilidades; marcar reglas claras de convivencia; fomentar el desarrollo espiritual, pero sobre todo: enseñar con nuestro ejemplo como padres, no podemos exigir a nuestros hijos lo que nosotros no practicamos, solamente así podremos cambiar a Venezuela, y hacer de Carabobo y Valencia un lugar pleno de libertad y democracia. Sí hay Futuro.

Zurely Rodríguez
Secretaría Femenina
AD Seccional Carabobo