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@SandyAveledo y @LuisGalloG Ella dice y Él dice: Crisis política en Venezuela

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Las decisiones 155 y 156 de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ,) en menoscabo de la inmunidad parlamentaria y mediante las cuales se pretendía otorgar poderes extraordinarios al presidente Nicolás Maduro y traspasar al TSJ las competencias de la Asamblea Nacional, generaron una crisis política en Venezuela que mantiene al país al borde de un estallido social. Pese a que la Sala en una inédita revisión de las sentencias ha suprimido los puntos más controvertidos de las mismas, muchos ciudadanos han mantenido las protestas, que parecieran ir en aumento, cosa que ha ocasionado enfrentamientos violentos entre los manifestantes y las policías y la Guardia Nacional Bolivariana, que han cometido excesos y abusos a la hora de reprimir los disturbios desencadenados por las protestas de la población.

En este confuso y violento escenario, la Mesa de la Unidad Democrática no ha demostrado el liderazgo que asegura mantener. Estudiantes y grupos de exaltados ciudadanos, entre los que se cuelan vándalos y elementos radicales, han desatendido los lineamientos de los dirigentes políticos, cuando los hay. Muchos de estos últimos en lugar de asumir un verdadero liderazgo sólo buscan la oportunidad de una buena foto para sacar provecho personal de la complicada situación. El gobierno por su parte actúa con torpeza, y más allá de reprimir las protestas y decretar no laborable toda la Semana Santa, no parece tener idea de cómo enfrentar esta nueva crisis política que sumada a la falta de un cronograma electoral, el abandono del diálogo y los problemas de la inseguridad, el desabastecimiento y la inflación pueden conducirnos a una situación de violencia generalizada de impredecibles consecuencias.

ELLA DICE…

El gobierno de Nicolás Maduro está dispuesto a todo por seguir en el poder.  Estos últimos días la represión  de las manifestaciones en las calles, denunciando un golpe de estado con las decisiones tomadas por el TSJ y exigiendo cronograma electoral, ha sido brutal

Somos  millones de venezolanos que deseamos que nuestro país no siga el camino del despeñadero, sobreviviendo a la peor crisis económica, social y de valores de toda nuestra historia. La presión interna y externa convierte a Venezuela en un caldero que puede explotar en cualquier momento.

En la mayoría de los estados del país hay manifestaciones y la arremetida de los funcionarios de La PNB y de la GN ha sido desmedida e inapropiada agrediendo a diputados, periodistas y ciudadanía en general. Los funcionarios del “orden público” han disparado perdigones, obstaculizado vías y han realizado detenciones arbitrarias, convirtiendo nuestras calles en una batalla campal. Todos los días el pueblo está manifestando,  pero en algunos casos estas actividades se han desvirtuado por actos vandálicos, que no queremos que se repitan, como en las guarimbas de hace tres años, que tanto daño causaron a los vecinos trancándolos en las urbanizaciones  y dejando un lamentable saldo de muertos, heridos y personas detenidas.

Si el gobierno permite  que la oposición se manifieste sin ser agredida, difícilmente se generarían  focos de violencia.  Los líderes de la oposición tienen que asumir igualmente su papel para evitar que algunos manifestantes  utilicen capuchas y recurran a la violencia porque la protesta es un derecho consagrado en la constitución.

Estamos viviendo momentos muy duros pero estamos encaminados hacia la libertad y la democracia a través del voto porque es nuestro deseo vivir en paz y recuperar esta tierra bañada de gracia. Falta menos. Dios bendiga a Venezuela. @sandyaveledo

 

ÉL DICE…

La calle no calla. Con esa consigna, un sector de la oposición está decidido a mantener las calles de Venezuela encendidas en protesta contra un presidente ineficiente al que califican de dictador.  A pesar de la interrupción del diálogo entre el gobierno de Nicolás Maduro y la Mesa de la Unidad Democrática (MUD,) en Marzo, las organizaciones políticas se encontraban participando en el proceso de validación de sus nóminas, establecido en la Ley de Partidos  Políticos, Reuniones Públicas y Manifestaciones del año 1965, puesto en práctica por el Consejo Nacional Electoral en injustas condiciones y como requisito previo a la celebración de elecciones regionales, entre ellas las de gobernadores de Estado que se han debido realizar el año pasado.  La complicada situación de Venezuela estaba siendo considerada en el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos, pero nada parecía indicar que en cuestión de días se desataría una ola de protestas, generada por las inconstitucionales decisiones del Tribunal Supremo de Justicia con las que se pretendió suprimir, para traspasarlas al TSJ,  el ejercicio de las funciones de la Asamblea Nacional y otorgar poderes extraordinarios, como si no tuviese bastantes ya, al presidente Maduro. Ante las protestas, entre estas la de la Fiscal General,  quién calificó las decisiones del TSJ como una ruptura de orden constitucional, la Sala Constitucional revisó sus propia decisiones, pero la calle, encendida, no se apagó.

Venezuela se encuentra en una difícil situación. Al descontento generado por el desabastecimiento de ciertos alimentos y productos de higiene personal, los pésimos servicios públicos, la galopante inflación y la creciente inseguridad se suman ahora las torpezas de un gobierno más centrado  en mantenerse en el poder que  en resolver con eficiencias los problemas del país.  Por su parte el sector más radical de la MUD impone con estridencia su agenda al resto de la oposición, gritando “Maduro vete ya.” Haciendo caso omiso a la revisión de las sentencias del TSJ, a los llamados a dialogar y al esperado anuncio del cronograma electoral, los más exaltados opositores, muchos actuando al margen de la MUD, aseguran que la única salida es encender las calles. A lo que el gobierno responde con represión. Estamos esperando los primeros muertos. En una reedición con variaciones del Golpe de Estado de 2002 y de “La Salida” del año 2.014. A la mayoría de los venezolanos nos están empujando hacia el borde de un abismo insondable, pero no debemos permitir que un gobierno ineficiente y corrupto y una oposición irresponsable y sin rumbo, nos hagan caer en el. @luisgallog

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